Anoche

Anoche estuve en mi parto. Y no solo una vez, sino dos veces.

Nos acercamos, me abrazaron, me despedí, estábamos listos, todos listos.

Era yo una niña, estaba en el claro un un bosque, un jardín hermoso. Veía a mis padres a unos pasos de mi, él estaba feliz, ella feliz pero preocupada, por alguna razón no dejaba de preocuparse, un poco avergonzada sonreía emocionada.

Me puse mis botas, las amarré muy fuerte y con decisión. Emprendí mi camino, era fácil de seguirlo … llegué a una pendiente tapizada de césped suave, era una resbaladera en caracol y me lancé… rodé hasta llegar a ese lugar que me albergaría por mis primeros meses de vida, el utero de mi madre. Al llegar ahí sentí cómo me acogía con suavidad y calor. Era un lugar espacioso, pero conforme yo iba creciendo sentía que sus paredes me apretaban, quería más espacio, quería estirarme y moverme pero las paredes no cedían, me apretujaban. Estaban firmes, cálidas, suaves pero no se aflojaban.

Un día decidí nacer, había llegado el momento y yo quería salir ya! Tenía un apuro insaciable por conocer lo que vendría, mi cuerpo se deslizaba con cierta avidez hacia fuera, asomé mi cabeza y sin esfuerzo salí. Me recibieron unas caras enmascaradas, nada simpáticas, me recibieron unas manos frías e inanimadas, insensibles y pasivas. Sin cariño, ni cuidado, ni un poquito de honra, algo así como al apuro o cómo si fuera algo que se hace siempre, sin amor, ni gratitud, ni tampoco asombro y entre sonidos que estorban, me pasaron al pecho de mi madre. Ella entre susto, miedo e incertidumbre me pone en sus senos y yo empiezo a lactar con avidez, decidida a vivir y ahí me quedo por meses y meses, en el cuidado, amor y entrega de mi madre. Que entre sustos y esperanza me cría con mucho, mucho amor.

Después vuelvo en mi. Proceso mi vivencia. Agradezco. La recibo. Crezco. Avanzo.

Nuevamente llego al claro del bosque, entrando por un túnel de árboles, es un lugar de paz, de vida, mágico, sobrenatural. Me pregunto si será el jardín del Edén.

Vuelvo a ver a mis padres, soy una niña. Mi madre sonríe tímida y preocupada, nerviosa y un poco avergonzada. Mi padre le acaricia y le mira con alegría. Le dice q ya fue y ya está. La anima y trata de tranquilizarla.

Nos abrazamos, nuevamente yo estoy lista, me pongo mis botas y me lanzo a la resbaladera de caracol. Esta vez ruedo envuelta como un capullo, al abrirse se convierte en una bella flor y yo caigo en el utero de mi madre que es una piscina llena de burbujas de colores. Me siento a gusto, soy libre, sus paredes ya no me aprietan, crezco y crezco sin parar. Puedo estirarme y moverme a mis anchas.

Llega el día, salgo con apuro y avidez. Esta vez me reciben las cálidas manos de mi madre, llenas de amor, agradecidas, enamoradas, valientes y decididas. Hay paz, hay honra y respeto. Me undo en la mirada de mi madre que se entrega, me contiene y protege. Alzó a ver por detrás del hombro de mi madre y encuentro a mi abuela. Su sonrisa tierna y alegre, me mira con amor y regocijo. Me lanza un beso y siento gozo. He nacido yo, pero también ha nacido mi madre, una mujer nueva, empoderada y decidida. Ya no siente miedo. No está avergonzada. Es fuerte, es valiente. Ya no le importa el qué dirán. Alza su mirada, pone su frente en alto y mira un nuevo futuro. Me lleva hacia su pecho, me ama. Me prendo de su seno, vivo.

Regreso. Proceso. Agradezco. Recibo. Lloro.

El Nacimiento de Tomás

Hoy quiero compartirles mi parto.

Era viernes 2 de noviembre. Teníamos una reunión en nuestra casa desde las 10am pero a las 8:30 fui al baño, terminé de hacer pipí, me paré y sentí que otra vez bajaba algo, me vuelvo a sentar… rompí la bolsa. Pero no totalmente, cada que me movía bajaba agua. Mi peque me pedía q le diera de comer pero cada vez que intentaba bajar las gradas tenía que volver corriendo al baño… más agua.

Así que llamamos a cancelar a los invitados. Las contracciones no venían. Escribí al partero, le conté lo que pasaba pero le pedí que aún no viniese porque estaba verde. Me propuso, sólo si quería, inducir. Le dije que no, que esperaría pacientemente a que vinieran las contracciones, que confiaba en mi cuerpo, que él sabía parir, y así fue.

A lo largo del día se fueron instalando las contracciones muy lentamente y descoordinadamente. En la tarde me escribió a preguntar cómo estaba pero aún no habían contracciones rítmicas y le dije q mejor descanse porque en la noche podría ser el parto.

Durante la cena, a eso de las 8pm, se empezaron a poner rítmicas, medianamente dolorosas y frecuentes. A las 10 vino el partero a la casa.

Mi marido fue mi doulo y mi hija su ayudante. Con mucho amor hicieron todo, arreglaron nuestra habitación muy bonito con velas y un lugar para pasar la dilatación con colchoneta y almohadas y una tela colgada al techo. En nuestro baño, el yacuzzi con flores y velas al rededor. Me dieron masajes, compresas calientes (q alivianaban el dolor en cada contracción), movimientos, la pelota, todo hicieron tan bien, tan rico, tan a tiempo… nunca tuve que pedir nada, mi marido sabía perfectamente qué hacer para aliviar el dolor. Me dio palabras de aliento, muchos besos y te amos. Fue el mejor doulo que he tenido.

Mi pequeño Lucas también me acompañó. El correteaba a mi alrededor, jugaba, saltaba y pedía seno. Yo jugaba a ratos con él y le permití tomar el seno hasta que en cada lactada la contracción se intensificaba aún más. Ahí si le dije: no mas seno por hoy! Y luego preguntaba, cada tanto, a que hora nace … mi chiquito no avanzó y en los brazos de papá se quedó dormido, una hora antes de que naciera su nuevo hermano.

En una contracción sentí claramente cómo su cabecita se estacionaba en medio del hueco de la pelvis, podía sentir y visualizar esa zona expandiéndose, sentía sus huesos tocando los míos, sentía que me iba a partir en dos.

Yo me veía surfeando grandes olas, en mi vida no he pisado una tabla, pero podía verme muy a gusto; cada contracción una ola, a medida q se hacían más fuertes, las olas eran más grandes.

Abría mi boca para que mi pelvis y canal de parto se abrieran, salían unos gritos que venían desde mi estómago, para mi eran muy bonitos, no era cualquier chillido, eran entonados, y eso que no soy cantante. Y luego de cada grito me venía una risa tremenda. Que mi hija me decía: te duele o no? Y … claro que dolía, pero lo estaba disfrutando.

Me senté, ya casi al final, en la silla de partos pero me pareció de lo más incómoda. Me dolía muchísimo el coxis y el sacro estar sentada ahí. Me vinieron dos pujos y fue súper doloroso por culpa de esa silla. Así que mi marido me dijo que me metiera al yacuzzi.

En el primer pujo sentí como su cabeza cruzaba el cervix, hasta escuché un chasquido por dentro, sentía sus huesos tocando los míos.

Segundo pujo salió su cabeza y tercer pujo salió su cuerpo. Lo tomé entre mis brazos, lo puse en mi pecho, lo bendije y le di la bienvenida. Estuvimos un rato en el agua y luego salí a la cama a esperar que saliera la placenta.

Cuando el cordón dejó de latir y ya estuvo sin color, mi hija lo cortó y le atamos una tirita q le había tejido años atrás.

Fue una experiencia muy rica; pude sentir y ver claramente toda la travesía que tuvo que hacer mi bebé dentro de mi para salir de él, tuve la bendición de verme por dentro, mis huesos y mi canal del parto. Muy agradecida con mi parto.

Recibir los cuidados y mimos de mi esposo y mi hija fueron un éxtasis total, se sintió un fluir de energía muy bonito y gratificante.

Yo, mi cerebro circuitado, la lactancia, el tándem y las caries

No tengo mucho tiempo para escribir aunque las ganas no me faltan, he dejado pasar algunas historias, pero esta no puede pasar por alto; y es que casi no logro dormir con mi cerebro circuitado.

Sí , que lo tenía circuitado, los pensamientos se superponían uno sobre otro sin parar de desfilar, enredándose, no pudiendo comprender ni tampoco despejar.

Ahora, con el cerebro más en calma y un shampu de pensamientos, necesito escribirlo:

Hace unos meses le tuvimos que calzar una muela al más pequeño de nuestros hijos, 3a8m tiene ahora y estamos viviendo en San Cristobal de las Casas, México. Es una ciudad pequeña, un pueblo mágico. Estando lejos de nuestro país y con poco conocimiento de profesionales, pregunté recomendaciones de un/a buen/a dentista y varias personas coincidieron con una, y logramos agendar una cita algunos días después, sí que tenía la agenda copada.

El día de ayer fuimos a la consulta y nunca en mi vida había tenido que escuchar tanta barbaridad junta en una sola visita odontológica.

Primero me preguntó de todo:

  • Profesión de los padres.
  • Edad de los padres.
  • Si tiene más hermanos.
  • Si duerme solo.
  • Si va a la escuela.
  • Si es independiente.
  • Si le he dado seno.
  • Si se chupa o se ha chupado el dedo.
  • Si tiene todas las vacunas.
  • Si alguna vez ha tomado antibiótico.
  • Si ha tomado jarabe para la fiebre.
  • Y preguntas más de hospitalizaciones, enfermedades, cirugías, y de sus órganos.

Para qué quiere saber todo esto?

A una de esas preguntas no respondí ni con SI ni con NO, fue: aún toma seno. A lo que ella respondió que ya tenía que destetar porque por eso tiene caries, porque se queda con la leche. Y la recomendación fue que lo destete meses antes de que nazca el bebé, que si no lo hago rápido luego, cuando nazca le va a ver pegado al seno y le va a dar muchas ganas y eso no es bueno. Además que si comparten el seno el mayor le va a pasar las caries al menor y el menor le va pasar la cándida al mayor (hasta le predestinó a padecer de cándida al bebé que aún está en mi panza, enfermedad que, gracias a Dios, a ninguno de mis hijos les ha dado).

La ignorancia es atrevida, como dice mi suegro. Y vaya que es cierto. Esta mujer, , dándome consejos de destete y hablándome de caries, es que siendo odontóloga no sabe del mecanismo de las caries, de las causas multifactoriales, de las bacterias cariogénicas (que si hace tratamiento de caries ya se quitan las bacterias y no hay riesgo de contagio) y mucho menos de lactancia?

Los odontólogos (tanto como los médicos) deberían interesarse por leer sobre la Lactancia materna o al menos saber cuáles son las Recomendaciones de la OMS.

NO EXISTE EVIDENCIA CIENTÍFICA para demostrar relación entre lactancia materna extendida (mal llamada extendida) y el desarrollo de caries infantil. Tampoco se ha encontrado ningún estudio que evidencie que el destete disminuya el riesgo de padecer caries. Sin embargo la lactancia materna tiene demostrados múltiples beneficios sobre la salud, incluida la salud bucodental.

Por consiguiente todos los profesionales sanitarios, incluidos los odontólogos, tienen la RESPONSABILIDAD de PROTEGER Y PROMOVER LA LACTANCIA MATERNA APOYANDO LAS RECOMENDACIONES DE LA OMS y de ofrecer mensajes correctos y actualizados basados en la evidencia científica. (Extracto tomado del artículo arriba compartido de la AEPED.ES).

Y para terminar les cuento que entre otras cosas me dijo que:

– no puede atenderle al Lucas en mi regazo porque eso no es bueno, porque ya no es un bebé.

– lo va a atender, pero él tendrá que estar solo sentado en la silla y que le advierta que si se mueve le va a amarrar las manos o le va a envolver en una cobija. Y que le vaya enseñando en casa, jugando a que lo envuelvo en una tela para que ya sepa lo que es y no se traume.

– le va a poner anestesia porque sino ella no puede trabajar bien.

– le va a poner un campo aislante (me enseñó un plástico q le meten en la boca).

– los niños tienen que saber que no pueden levantar la mano y tienen que estarse quietos, si se mueve le tendrá que amarrar.

– además que como estoy embarazada yo no debo acostarme boca arriba porque es malo para el embarazo (?).

Y por último trató a mi hijo desde el deseo de dominar a partir del miedo; le dijo que:

– lo que tiene en la boca es popo apestoso de bacterias y le preguntó si le gustaba estar así.

– si no le presta atención y si no se está quieto, al final no le va a dar un premio.

Que me ha dado coraje! trátarle a mi hijo con esa falta de respeto, dándonos consejos basados en mitos, prejuicios y sus propias creencias. Caramba! Que los niños tienen que saber que SI pueden levantar la mano, las manos y los pies si lo desean, cuando no están de acuerdo en ser tratados con algún procedimiento que les parezca ofensivo, tienen derecho a quejarse, a patalear, gritar o llorar. Nosotros los adultos estamos llamados a acompañar esa emoción y a ayudarles a encontrar la salida, no a entorpecer su desarrollo emocional amarrándoles, contorcionandoles sus mentes, peor jugando a qué algo es necesario cuando es algo malo que se les quiere hacer creer que es bueno o que así es.

Será que es la mejor oferta de odontología en San Cris?

Es que la sociedad está acostumbrada a dominar a los niños y a no tratarles como personas?

Será que como le dije que de profesión soy mamá, que para mi es la más linda y la que más desarrollo profesional me ha brindado, te menosprecian y te tratan como una completa ignorante?

Me hubiese tratado así si le hubiese dado una de mis tantas otras profesiones; médico, asesora de porteo, asesora de lactancia, doula, aprendiz de partera?

Pues, no vamos a regresar a esa dentista!

Consejos para portear en la espalda 


Ojo: No es necesario hacer este nudo con un bebé muy pequeñito si no lo necesitas de verdad. Si quieres hacerlo sólo por jugar, es mejor que lo hagas cuando tu bebé ya tenga un correcto sostén cefálico, es decir cuando ya sepa sentarse solo. 
Antes de portear a la espalda hay que analizar:

1. Me siento capaz de hacerlo.
2. Estoy segur@ de mi mism@
3. Conozco el paso a paso o debo repazarlos antes?
Si haz respondido que sí a estas preguntas, el siguiente paso es:

Antes de hacer el amarre cuéntale a tu bebé lo que vas a hacer y pídele permiso. 

1. Verifica que tu bebé no esté con hambre.
2. Ponte una ropa cómoda y que no le cause alergia a tu bebé, es preferible usar algodón, así disminuyes la sudoración.
3. no sobreabrigues a tu bebé y de preferencia no le coloques ropas con cierres grandes en el cuello ni botones grandes que lo puedan lastimar.
4. Colocate cerca de la cama o un sofá y frente al espejo.
5. Coloca a tu bebé siguiendo con cuidado y concentración las indicaciones del amarre.
6. No sueltes a tu bebé hasta que estes seguro de que está bien sujeto a tu cuerpo.
7. Observa tu amarre al espejo y comparalo con las instrucciones. 
8. Verifica que su cuerpo esta en la posicion correcta.
9. Trata de sentir la respiración de tu bebé de vez en vez. (Pará, cierrantus ojos, concéntrate y persibe).


10. Felicitaciones! Practícalo una y otra vez con un muñeco, úsalo con tu bebé cuando lo necesites. No intentes hacer el nudo por primera vez con tu bebé si él está con hambre, con sueño o sensible. Es probable que te tome mucho tiempo hasta poder optener el nudo correcto. Tú y tu bebé necesitarán mucha paciencia. Al principio podrá parecerte muy dificil pero con la práctica lo lograrás, recuerdas la primera vez que te amarraste los zapatos?


Caderas abiertas

En estos últimos días me han preguntado ya varias veces si la posición con la que se rocomienda cargar a los bebés será cómoda, si las piernas no estarán muy abiertas, si no será malo?

Pues bien, hoy quiero aclarar estas dudas con respecto a la posición fisiológica.

Cuando vemos a un recien nacido en el lugar correcto, al que debe ir despues de nacer, es decir sobre el pecho de su madre, tumbado boca abajo, lo vemos en una posición como una ranita. Sus brazos arriba, codos flexionados abrazando el pecho de su madre y sus piernas igual, caderas abiertas, rodillas flexionadas y por sobre el nivel de su nalguita, y su columna curbada (en cifosis) 

Fotografía tomada de Google imágenes (eres mamá)

 
Esta es la postura fisiológica. De esta manera tendrá un correcto desarrollo físico de sus huesos, articulaciones y musculatura. Pasa que la articulación de la cadera, es decir la cabeza del fémur en el acetábulo (pequeña depresión en el hueso de la pelvis), al nacer aun no está totalmente fija, el acetábulo es un poco plano, el hueso aun es cartilago y los ligamentos son muy laxos y si ésta no permanece en la posición correcta corremos el riesgo de que la articulación se desplace (displacia de cadera) o que se luje, es decir la cabeza del femur se acomoda fuera del acetábulo y habrá una articulación mal formada.

Ayudamos al femur a colocarse en mejor posiciónel femur queda más libre para salirse de su posición 
Imágenes de google



Entonces debemos mantener esta articulación en la posicion correcta la mayor parte del tiempo. Si conozco los beneficios del porteo y quiero satisfacer esta necesidad de mi bebé y estoy conciente de la exterogestación, entonces deberé tomar encuenta la posición adecuada a la hora de portear a mi bebé y deberé buscar un cargador que se acomode a esta exigencia o que me facilite colocar a mi bebé en la posición adecuada.

Imagen de google

Por lo general los canguros preformados no dejan mucho chance para colocar al bebé como uno quisiera y limitan mucho la posición, mientras que las telas nos dan más libertad para colocar al bebé en la posición que busquemos, pero eso sí, tenemos que tener muy en cuenta de colocarlos correctamente, también.
Al portear a mi bebé lo pondré con las rodillas flexionadas y las piernas abiertas para facilitar a que la cabeza del femur se coloque en la posición correcta con respecto al acetábulo y así esta articulación irá madurando en la posición correcta.


Amarre cruz envuelta Kunga elástica

Hola a todos,

Aquí el video que les ofrecí.

Tengo nostalgia de mis hijitos cuando eran pequeñitos. Recuerdo cuanto los cargué en la kunga, sobre todo al tercero. Me apena ya no tener modelos bebés propios para poder hacer estos videos. Conseguí tomar prestada a esta bebita y se dejó portear mientras duró el video, aunque todo el tiempo queria salir corriendo de mis brazos a los de su madre.

Fue una amorosa modelo que me permitió grabar un poco. Ojalá pronto consiga un bebé más pequeñito para enseñarles este amarre con un bebé menor.

Aquí les dejo el video.  https://www.youtube.com/watch?v=39TE6tTSzRc

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También en los siguientes videos voy a estar saludando a dos personas que compartan este video.

Mi conciencia postural

Antes de escuchar a Sonia Campra (española experta y profesora titulada en gimnasia hipopresiva), sí ponía atención a mi postura corporal pero no sabía que habían muchísimos más aspectos a tomar en cuenta.
Pasa que de chica me diagnosticaron de scoliosis (desviación de la columna hacia un lado) leve y solía tener dolores de espalda (originada por llevar la mochila de un solo lado), luego más adelante tenía episodios de lumbociatalgia; como mi columna no estaba recta una de mis vértebras hacia presión sobre el nervio ciático, esto lo inflamaba y me producía un dolor muy fuerte que no podía estar en ninguna posición. Así que esto me llevó a hacer regularmente ejercicios para mi espalda, a levantarme bien de la cama (recostándome sobre un costado y luego ayudándome con las manos a empujar), a alzar pesos adecuadamente, en fin a tener conciencia de mi posición y mis movimientos para evitar más dolores del ciático. (Un día fui sana, gracias a Dios) y dejé de tener estos episodios de lumbiciatalgia, no he vuelto a tener ni uno más hasta la fecha. Pero luego de escuchar unas clases con Sonia Campra (que están dentro del pensum para certificarme como asesora de porteo en la Escuela de Porteo Mimos y Tetas), sobre la gimnasia hipopresiva, caigo en cuenta que hay más aspectos a considerar a lo largo del día sobre mi postura. Me he dado cuenta que no suelo pararme siempre sobre mis dos pies, es decir mando el peso hacia un lado de mi cadera. Cuando me siento no ocupo todo el asiento y, es más, cruzo las piernas. Suelo intentar mantener mi espalda recta pero nunca, nunca, había pensado en alargar mis pulmones y varias veces al día me encuentro encorvada.

escoliosis
Viendo las entrevistas con Sonia veo que mi madre es de las que nos decía que nos sentemos bien; con las piernas cerradas. Cuando yo la veía a mi hija sentarse con las piernas abiertas, no se lo decía así como mi madre, pero si pensaba en: cuándo se sentará bien? Pero ahora más bien he hablado con mi hija y le he dicho que esa posición es la correcta, que es la posición de relajación fisiológica. Ustedes sabían eso? Sabían que l@s niñ@s que se sientan con las rodillas flexionadas y las piernas abiertas y elevadas, se están sentando correctamente?

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Hemos hablado también del tema gimnasia olímpica, pues mi hija estaba entrenando este deporte muy fuerte, 3 días a la semana 2 horas diarias. Sabían que el 85% de mujeres gimnastas tienen incontinencia urinaria? Es un deporte de alto impacto que lesiona el piso pélvico. De hecho el piso pélvico de la mujer es más delicado que el del varón pues la mujer está físicamente adaptada para parir, entonces nuestra pelvis es mas corta y mas ancha que la del varón, la misma que es más alargada y mas angosta. Con los músculos pasa lo mismos, los de la mujer son más delicados, mas flexibles y menos gruesos.

pelvis varón vs mujer

Y al golpear, el cuerpo de la mujer en cada salto, contra el piso se produce una presión positiva en la cavidad abdominal y hacia la pelvis, moviendo los órganos de una manera muy brusca, golpeando el piso pélvico lesionándolo y dañando los ligamentos que sostienen nuestros órganos y consecuente mente a tener descenso o prolapso de vejiga y/u útero. Es como si nosotros al cargar una funda de compras la empezáramos a sacudir de arriba a abajo constantemente, revolveríamos todas nuestras compras, podríamos llegar a romperlas e inclusive se llegaría a desfondar nuestra funda. Vaya lío del cual yo ni había caído en cuenta.
Ustedes se han fijado en sus posiciones a lo largo del día? Han reflexionando en cómo se sientan? Se sientan con cuidado o simplemente se dejan caer como sea? Sus caderas están abiertas y hacia atrás?
Se han fijado en su posición al amarrarse la kunga? Cómo están sus hombros? Su caja torácica? Sus caderas?
Yo al colocarme el fular estoy lo más recta posible pero ahora noto que puedo ensanchar más mi espalda y enviar mis hombros más atrás. Que mi espalda no vaya hacia adelante y mis hombros no se cierran hacia adelante. Ahora me doy cuenta que es muy importante tener una conciencia postural para evitar lesiones, tanto en nosotras como en nuestros hijos al portearles. Se han fijado en sus espaldas, en sus caderas, sus rodillas, sus piernas? Saben cuál es la postura ideal, la fisiológica, la adecuada? Hay que tener conciencia de lo que estamos haciendo, para que tengamos porteos más saludables y más plenos. Para no lesionar nuestro cuerpo ni el de nuestros bebés. Para que nuestros bebés puedan sentir, también nuestra postura correcta: el corazón abierto, los pulmones alargados hacia arriba y abajo, abiertos a lo ancho para tener una respiración profunda, la espalda alargada, la cabeza por detrás del corazón, etc, etc.

para conocer cuál es la posición correcta de tu bebé dentro de la kunga y cuál es la postura correcta de quien carga al niño, no te pierdas nuestros videos en YouTube.

 

YO NACÍ CON AMOR ❤️ 

 

Soy María José Silva, soy doctora en medicina (para los que no me conocen). Durante mi formación aprendí a recibir los partos como si estos fueran una emergencia, de una manera muy impersonal, nada me unía a esas madres en labor, ni si quiera su dolor me conmovía, solo pensaba que era un proceso por el cual todas teníamos que pasar. Cuando di a luz a mi primer hijo viví en carne propia la violencia más atroz que jamas hubiera imaginando, y me sentí cómplice de la misma por tantas mujeres a las que atendí de la misma manera en que a mi me atendieron. En una habitación fría y con mucho miedo en el hospital. En donde nadie fue empático conmigo y con mi esposo, nadie nos dio una mano, nadie me dio aliento, nadie me dijo que lo estaba haciendo bien. Bajo las amenazas de las enfermeras, de que si no hacía lo que me pedían y mi hijo se moría, era mi culpa, en una sala de partos helada, por la calefacción que mantenía a las enfermeras a una temperatura perfecta para su gusto, importándoles poca cosa mi dolor y mi malestar, mientras tiritaba de frío y de miedo, bajo pujos dirigidos y maniobras de Kristeller, nació mi hijo, al que a penas me lo dejaron darle un beso y me lo arrebataron, por las santas alverjas, para devolvérmelo a las 24 horas. Me robaron el mejor día de la vida de mi hijo, me robaron ese momento sublime, me marcaron para toda la vida con un sin sabor, con mucha impotencia y con dolor, sufrimiento y tristeza. En este hospital hicieron todo lo que la OMS y las guías de práctica clínica del MSP (Ministerio de Salud Publica del Ecuador) dicen que no hay que hacer; rasurado genital, vía intravenosa, lavado intestinal, no darme de comer y de beber, maniobra de Kristeller, episiotomía, separación del bebé, administración de sucedáneos de la leche materna.

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Pero mi hija vino a cambiarme…

Ella nació en la clínica La Primavera, con amor, con respeto, con humildad, con palabras de aliento, sin amenazas, con paciencia, nadie la apresuró a nacer, nadie dirigió mis pujos. Se acercaban a abrazarme, a darme la mano, a hacerme masajes, a ayudarme a mover mi cadera, me pusieron compresas calientes y mitigaron el dolor y el miedo. Después de nacer, el dr. Diego me la puso en mi pecho, ella fue despertándose y pasando esa transición en mis brazos, con mis palabras de amor, en mi pecho, bajo mi protección. Luego lactó, mi marido (no es médico) cortó el cordón, salió la placenta, y el doctor me pidió permiso para tomarla en sus brazos. Se la ofrecí con mucho gusto. Y el con sumo respeto y humildad le dijo: «Luna, bienvenida al mundo. Soy Diego, estas son mis manos, te voy a tomar por unos segundos nada más, nadie te va a separar de tu mami». Los bebés son seres humanos desde su concepción. Ellos sienten, ellos perciben su entorno, ellos conocen su base segura (el pecho de mamá). Me ayudaron a salir del jacuzzi y me la devolvieron y nadie, nunca más, nos volvió a separar. Mi esposo y yo nos sentimos acompañados y valorados. Mi vida cambió, yo (la nueva mamá) nací con amor y sin duda alguna, el mejor día de la vida de mi hija. Y desde entonces, mi forma de ver el embarazo y el parto cambió. Desde entonces, he buscado la forma de apoyar a las mamás para que puedan tener un parto consciente, empoderadas, seguras de ellas y de sus cuerpos. Para que nadie les arrebate el mejor día de sus vidas. Para que nadie las separe de sus hijos, para que puedan tener lactancias plenas.

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Mi último parto, el cuarto, (después de la experiencia del segundo y tercer partos tan poderosos, cómo no tener más partos, iba en busca de un parto orgásmico) fue en nuestra casa, en nuestro jacuzzi en un ambiente romántico donde el amor estaba en el aire.

Los doctores no tenemos el derecho a quitarles ese momento tan sublime, el encuentro contigo misma, con tu poder de mujer, porque todas estamos diseñadas para hacerlo y podemos hacerlo, solo necesitamos estar en un lugar en donde nos respeten, nos acojan con amor, en donde nos sintamos seguras. Un parto que viene de un embarazo sano (90% de los embarazos son sanos) no es una emergencia, es un paso más de la vida, el bebé sabe cuando nacer y nuestros cuerpos saben como nacer, no necesitamos que nadie empuje a nuestros bebés, que nadie los rote y que nadie los hale para sacarlos. Tampoco que jueguen con él y lo tomen en sus toscas manos como si fuera un juguete o un balón, que lo traten como un monigote, que se burlen de su vulnerabilidad, que pasen por alto su fragilidad, que no respeten su miedo, su trayectoria, su reto (es como si se burlaran de un enfermo terminal). El bebé siente y al nacer pasa por una transición de un útero, en el que estaba apretado, en agua y recibiendo todo a traves de la placenta, a una habitacion fría, seca en donde tiene que empezar a respirar para poder vivir. Y para empzar este nuevo reto no hay mejor lugar que estar en el pecho de mamá, envielto en sus brazos y arrullado por su dulce voz. No, los doctores no tienen el derecho a separarnos y permitir que nuestros hijos pasen este proceso llorando en unas cunas de paredes muertas. 

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«Para cambiar al mundo, hay que cambiar la forma de nacer». (Michel Odent)

«Soy Luna y yo nací con amor respeto y con mucho cuidado». (Luna Rodríguez 10años)

 

aunque la higuera no florezca, ni en las vides haya frutos … con todo, yo me alegraré en Jehová, y me gozaré en el Dios de mi salvación.

Habacuc 3:17-18