Anoche

Anoche estuve en mi parto. Y no solo una vez, sino dos veces.

Nos acercamos, me abrazaron, me despedí, estábamos listos, todos listos.

Era yo una niña, estaba en el claro un un bosque, un jardín hermoso. Veía a mis padres a unos pasos de mi, él estaba feliz, ella feliz pero preocupada, por alguna razón no dejaba de preocuparse, un poco avergonzada sonreía emocionada.

Me puse mis botas, las amarré muy fuerte y con decisión. Emprendí mi camino, era fácil de seguirlo … llegué a una pendiente tapizada de césped suave, era una resbaladera en caracol y me lancé… rodé hasta llegar a ese lugar que me albergaría por mis primeros meses de vida, el utero de mi madre. Al llegar ahí sentí cómo me acogía con suavidad y calor. Era un lugar espacioso, pero conforme yo iba creciendo sentía que sus paredes me apretaban, quería más espacio, quería estirarme y moverme pero las paredes no cedían, me apretujaban. Estaban firmes, cálidas, suaves pero no se aflojaban.

Un día decidí nacer, había llegado el momento y yo quería salir ya! Tenía un apuro insaciable por conocer lo que vendría, mi cuerpo se deslizaba con cierta avidez hacia fuera, asomé mi cabeza y sin esfuerzo salí. Me recibieron unas caras enmascaradas, nada simpáticas, me recibieron unas manos frías e inanimadas, insensibles y pasivas. Sin cariño, ni cuidado, ni un poquito de honra, algo así como al apuro o cómo si fuera algo que se hace siempre, sin amor, ni gratitud, ni tampoco asombro y entre sonidos que estorban, me pasaron al pecho de mi madre. Ella entre susto, miedo e incertidumbre me pone en sus senos y yo empiezo a lactar con avidez, decidida a vivir y ahí me quedo por meses y meses, en el cuidado, amor y entrega de mi madre. Que entre sustos y esperanza me cría con mucho, mucho amor.

Después vuelvo en mi. Proceso mi vivencia. Agradezco. La recibo. Crezco. Avanzo.

Nuevamente llego al claro del bosque, entrando por un túnel de árboles, es un lugar de paz, de vida, mágico, sobrenatural. Me pregunto si será el jardín del Edén.

Vuelvo a ver a mis padres, soy una niña. Mi madre sonríe tímida y preocupada, nerviosa y un poco avergonzada. Mi padre le acaricia y le mira con alegría. Le dice q ya fue y ya está. La anima y trata de tranquilizarla.

Nos abrazamos, nuevamente yo estoy lista, me pongo mis botas y me lanzo a la resbaladera de caracol. Esta vez ruedo envuelta como un capullo, al abrirse se convierte en una bella flor y yo caigo en el utero de mi madre que es una piscina llena de burbujas de colores. Me siento a gusto, soy libre, sus paredes ya no me aprietan, crezco y crezco sin parar. Puedo estirarme y moverme a mis anchas.

Llega el día, salgo con apuro y avidez. Esta vez me reciben las cálidas manos de mi madre, llenas de amor, agradecidas, enamoradas, valientes y decididas. Hay paz, hay honra y respeto. Me undo en la mirada de mi madre que se entrega, me contiene y protege. Alzó a ver por detrás del hombro de mi madre y encuentro a mi abuela. Su sonrisa tierna y alegre, me mira con amor y regocijo. Me lanza un beso y siento gozo. He nacido yo, pero también ha nacido mi madre, una mujer nueva, empoderada y decidida. Ya no siente miedo. No está avergonzada. Es fuerte, es valiente. Ya no le importa el qué dirán. Alza su mirada, pone su frente en alto y mira un nuevo futuro. Me lleva hacia su pecho, me ama. Me prendo de su seno, vivo.

Regreso. Proceso. Agradezco. Recibo. Lloro.

El Nacimiento de Tomás

Hoy quiero compartirles mi parto.

Era viernes 2 de noviembre. Teníamos una reunión en nuestra casa desde las 10am pero a las 8:30 fui al baño, terminé de hacer pipí, me paré y sentí que otra vez bajaba algo, me vuelvo a sentar… rompí la bolsa. Pero no totalmente, cada que me movía bajaba agua. Mi peque me pedía q le diera de comer pero cada vez que intentaba bajar las gradas tenía que volver corriendo al baño… más agua.

Así que llamamos a cancelar a los invitados. Las contracciones no venían. Escribí al partero, le conté lo que pasaba pero le pedí que aún no viniese porque estaba verde. Me propuso, sólo si quería, inducir. Le dije que no, que esperaría pacientemente a que vinieran las contracciones, que confiaba en mi cuerpo, que él sabía parir, y así fue.

A lo largo del día se fueron instalando las contracciones muy lentamente y descoordinadamente. En la tarde me escribió a preguntar cómo estaba pero aún no habían contracciones rítmicas y le dije q mejor descanse porque en la noche podría ser el parto.

Durante la cena, a eso de las 8pm, se empezaron a poner rítmicas, medianamente dolorosas y frecuentes. A las 10 vino el partero a la casa.

Mi marido fue mi doulo y mi hija su ayudante. Con mucho amor hicieron todo, arreglaron nuestra habitación muy bonito con velas y un lugar para pasar la dilatación con colchoneta y almohadas y una tela colgada al techo. En nuestro baño, el yacuzzi con flores y velas al rededor. Me dieron masajes, compresas calientes (q alivianaban el dolor en cada contracción), movimientos, la pelota, todo hicieron tan bien, tan rico, tan a tiempo… nunca tuve que pedir nada, mi marido sabía perfectamente qué hacer para aliviar el dolor. Me dio palabras de aliento, muchos besos y te amos. Fue el mejor doulo que he tenido.

Mi pequeño Lucas también me acompañó. El correteaba a mi alrededor, jugaba, saltaba y pedía seno. Yo jugaba a ratos con él y le permití tomar el seno hasta que en cada lactada la contracción se intensificaba aún más. Ahí si le dije: no mas seno por hoy! Y luego preguntaba, cada tanto, a que hora nace … mi chiquito no avanzó y en los brazos de papá se quedó dormido, una hora antes de que naciera su nuevo hermano.

En una contracción sentí claramente cómo su cabecita se estacionaba en medio del hueco de la pelvis, podía sentir y visualizar esa zona expandiéndose, sentía sus huesos tocando los míos, sentía que me iba a partir en dos.

Yo me veía surfeando grandes olas, en mi vida no he pisado una tabla, pero podía verme muy a gusto; cada contracción una ola, a medida q se hacían más fuertes, las olas eran más grandes.

Abría mi boca para que mi pelvis y canal de parto se abrieran, salían unos gritos que venían desde mi estómago, para mi eran muy bonitos, no era cualquier chillido, eran entonados, y eso que no soy cantante. Y luego de cada grito me venía una risa tremenda. Que mi hija me decía: te duele o no? Y … claro que dolía, pero lo estaba disfrutando.

Me senté, ya casi al final, en la silla de partos pero me pareció de lo más incómoda. Me dolía muchísimo el coxis y el sacro estar sentada ahí. Me vinieron dos pujos y fue súper doloroso por culpa de esa silla. Así que mi marido me dijo que me metiera al yacuzzi.

En el primer pujo sentí como su cabeza cruzaba el cervix, hasta escuché un chasquido por dentro, sentía sus huesos tocando los míos.

Segundo pujo salió su cabeza y tercer pujo salió su cuerpo. Lo tomé entre mis brazos, lo puse en mi pecho, lo bendije y le di la bienvenida. Estuvimos un rato en el agua y luego salí a la cama a esperar que saliera la placenta.

Cuando el cordón dejó de latir y ya estuvo sin color, mi hija lo cortó y le atamos una tirita q le había tejido años atrás.

Fue una experiencia muy rica; pude sentir y ver claramente toda la travesía que tuvo que hacer mi bebé dentro de mi para salir de él, tuve la bendición de verme por dentro, mis huesos y mi canal del parto. Muy agradecida con mi parto.

Recibir los cuidados y mimos de mi esposo y mi hija fueron un éxtasis total, se sintió un fluir de energía muy bonito y gratificante.

La Placenta, nuestra aliada

Qué puede hacer la placenta por nosotras? Pues este órgano tan desechado luego del parto, tan tenido en poco por parte del personal médico, puede llegar a ser nuestra aliada. A cuántas de nosotras, tras el parto hospitalario, nos presentaron nuestra placenta, a cuántas nos hablaron de sus características, a cuántas nos preguntaron qué queríamos hacer con ella?

La placenta es nuestra aliada ya que nos ayuda a:

❣️Restaurar la energía tras el esfuerzo del parto. Se la puede tomar en un smoothie (licuado con frutas y miel).

❣️Balancear los niveles hormonales. Reduce el riesgo de depresión posparto.

❣️Reducir el sangrado posparto.

❣️Aumenta la cantidad y mejora la calidad de la leche, favoreciendo su bajada.

❣️Ayudar a la involución uterina, para que el útero vuelva a su tamaño natural.

❣️Asistir en la transición hacia la menopausia. Tomándola en tintura.

❣️Reponer los niveles reducidos de hierro.

Como ven, la placenta es algo realmente fascinante. Para que sea posible La concepción debe existir la placenta. Esta tiene un lado fetal y un lado materno, puede decirse que es un producto tanto de la concepción como del cuerpo de la madre, entonces es el único órgano que pertenece a dos personas.

La sangre de mamá y bebé nunca se mezclan y la placenta se encarga de tomar, del cuerpo de mamá, todo lo que bebé necesita para formarse y para vivir; funciona para el bebé como pulmón (oxigena la sangre), como riñones (limpia la sangre), como hígado (formación de hormonas), sistema digestivo (nutriendo) y sistema inmune (creando anticuerpos).

Es el primer nexo entre mamá y bebé, es una vía de comunicación de hormonas, nutrientes y sangre; es la primera forma en que mamá nutre a su bebé y la primera forma en la que bebé comunica sus necesidades a mamá.

Normalmente la placenta se descarta luego del alumbramiento y casi nunca se la enseña a la madre tras el parto, tampoco se le indica cuanto pesó ni que función tenía y peor aún para qué puede servir. Pero muchas empresas (laboratorios) las reciben para la extracción de hormonas y proteínas de cadena larga para elaborar cremas antiarrugas, antienvejecimiento, rimels, shampoos, tratamientos dérmicos y capilares y en menor cantidad para tratamiento de rehabilitación de lesiones en atletas.

Cada placenta es única y responde al código genético de cada mujer, por lo que es individual para cada una, hecha a la medida, según los requerimientos nutricionales, inmunológicos y hormonales del medio en el que se encuentre, además de ser rica en células madre. Los mamíferos la consumen siempre después del parto, independientemente de si son carnívoros o no, domésticos o no, lo cual es muy favorable para la lactancia, favoreciendo la bajada de la leche y aumentando su valor nutricional.

Para poder consumirla de manera agradable a la vista y al gusto y tomarla como suplemento vitamínico, se pueden utilizar varios métodos, por ejemplo:

❣️en un smoothie o licuado. Con un pequeño trozo de placenta fresco (se pueden apartar unos pequeños trozos y congelarlos para consumirlos de esta forma en los días subsiguientes al parto), alguna fruta preferida (por ejemplo, mora) y miel (azúcar o panela).

❣️en cápsulas. Se hace un proceso especial de deshidratación de la placenta, por un tiempo específico y a una temperatura indicada, se la tritura y se procede a la encapsulación. Esta está disponible en USA, Canadá, Holanda, Alemania, Inglaterra, Australia, Nueva Zelanda y América Latina.

❣️en tintura. Se hace el proceso de tinturación con un trozo fresco de placenta y todo lo necesario para su maceración. Se la consume solo unas pocas gotas cada día.

Al reincorporar la placenta al cuerpo se reintroduce lo que la placenta tomó del cuerpo de la madre, como por ejemplo el hierro, cuyo déficit se relaciona, también, con el desarrollo de la depresión posparto.

Muchas madres guardan también unas cápsulas de placenta para momentos de transición, como por ejemplo la vuelta al trabajo, en donde probablemente su producción de leche puede verse afectada.

Cada vez más mujeres deciden quedarse con su placenta tras el parto, independientemente de si la va a ingerir o no ya que también puede enterrarla para nutrir la tierra. Por otro lado, muchas mujeres deciden celebrar por su placenta:

❣️sembrando un árbol junto a su placenta.

❣️encapsulándola.

❣️haciendo joyería de recuerdo.

❣️haciendo impresiones de su placenta para enmarcarla.

 

 

Si después de tu parto, te decides por cualquiera de estas opciones, recuerda pedirlo a través de tu plan de parto para que el equipo que te atiende te la devuelva y puedas congelarla hasta llevarla al lugar en donde te ofrecen estos servicios.

¡¿Y tú, ya sabes cómo vas a celebrar?! Cuéntame en los comentarios.

¡¿Cómo celebraste tu?! Te leo en los comentarios.

Ma, me banearon


Hace algunos años atrás, cuando soñaba con ser mamá y junto a mi esposo planificábamos nuestra familia … sí, somos de los que planifican, por ejemplo, pensábamos en tener cinco hijos; dos primero, uno en el medio y tiempo después, dos seguidos al final. Resulta que la vida fue planteándose un poco como lo planificado y un poco a su manera.

Cuando hablábamos de crianza, hablábamos de amarles y respetarles como personas, de permitirles ser autónomos y auténticos.

Conforme fueron llegando los hijos fuimos aprendiendo de ellos, ellos tomaron las riendas y a medida que han ido creciendo, que les hemos dejado ser, cada uno nos ha ido sorprendiendo con su carácter y su forma de ser.

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Yo nunca me imaginé que un mundo desconocido me iba a rodear, ni que cada uno de mis hijos iba a ser capaz de sumergirme en su pequeño mundo, llevarme de la mano y dejarme sorprender.

De cada uno de sus mundos unas cosas llego a entender a totalidad y otras no logro entender muy bien, pero no por eso dejan de ser sorprendentes, verdaderas, importantes, magníficas y por ende me acarrean grandes retos.

Por ejemplo, mi hijo mayor que me lleva a su realidad, para mi una realidad virtual, pero que para él es palpable… -ma, me quieren banear-, me dijo casi con lágrimas en los ojos,  -yo no hice nada, solo gané y me dijeron hacker y me quieren banear-.

Cómo podía ayudarle? No entendía nada; tuve que empaparme del significado de estas palabras

*banear: de “to ban”, prohibir, excluir, vedar, denegar. Estado o condición en la que se encuentra un usuario o computadora al que se le ha prohibido la entrada a un recurso en internet, como ser un salón de chat, un servidor, etc. (En el caso de mijo era en del servidor de un juego).

*hacker: tiene varios significados. Pero en este caso se refiere a la persona que manipula o que posee conocimientos prácticos que modifican los usos de las cosas de modo que éstas pueden emplearse para fines no previstos en su origen.

Entonces, le estaban diciendo que algo manipuló de alguna manera para poder jugar así y poder ganarles a unos cuanto fulanos. Y por lo tanto lo iban a banear pero que podían perdonarle si le regalaba un rango al moderador. Tratar de explicarle a mi hijo sobre la venganza, el abuso de poder y el placer de ver sufrir al más débil  fue muy duro para mi. Injustamente le acusaron de hacker por su habilidad innata para hacer un magnifico hiterclick.

Hiterclick, no entienden nada? Yo tampoco entendía, pero quiere decir que hace once pulsaciones “clicks” en el mouse por segundo. Hay algunas otras cosas que nunca pensé que iba a vivir junto a mi hijo y que algunas no iba a llegar a “entender”:

IMG_7186– Que pueda llegar a dañar tres mouses en menos de un año.

– Que nos baneen la IP y llamemos a nuestro proveedor de internet a pedir un cambio de IP y que cinco minutos después de que ellos nos digan -lo sentimos, no se puede cambiar su IP- mijo ya la haya cambiado desde su computador y por sus propios medios.

– Que se conecta con niños de muchísimos países y conoce la vida en otros lugares del mundo por estos contactos.

– Que empiece un canal de YouTube, RealAntRok (les linkeo por si acaso) y en los seis meses que lo lleva ya tiene 270 suscriptores.

– Que aprende a editar de manera autodidacta.

– Que expresa su forma de ser en cada juego.

– Que juega todo lo que puede y le falta el tiempo.

– Que es feliz comprándose un teclado de membrana.


Pero si puedo entender que es feliz, que se divierte y hace lo que le gusta, que es libre pero responsable, que se equivoca y recapacita. Que se enfrenta a gigantes y que yo estoy aquí para apoyar, guiar y sobre todo para aprender.

Amo a mijo y amo ser su mamá, ha transformado mi vida y mi forma de ver el mundo, desde el día en que nació.

Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja está verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto.

A alguien más también le ha pasado, que se siente rodead@ de un mundo nuevo y es todo un reto llegar a entenderlo, compartirlo y apoyar? déjame saber en los comentarios.