Anoche

Anoche estuve en mi parto. Y no solo una vez, sino dos veces.

Nos acercamos, me abrazaron, me despedí, estábamos listos, todos listos.

Era yo una niña, estaba en el claro un un bosque, un jardín hermoso. Veía a mis padres a unos pasos de mi, él estaba feliz, ella feliz pero preocupada, por alguna razón no dejaba de preocuparse, un poco avergonzada sonreía emocionada.

Me puse mis botas, las amarré muy fuerte y con decisión. Emprendí mi camino, era fácil de seguirlo … llegué a una pendiente tapizada de césped suave, era una resbaladera en caracol y me lancé… rodé hasta llegar a ese lugar que me albergaría por mis primeros meses de vida, el utero de mi madre. Al llegar ahí sentí cómo me acogía con suavidad y calor. Era un lugar espacioso, pero conforme yo iba creciendo sentía que sus paredes me apretaban, quería más espacio, quería estirarme y moverme pero las paredes no cedían, me apretujaban. Estaban firmes, cálidas, suaves pero no se aflojaban.

Un día decidí nacer, había llegado el momento y yo quería salir ya! Tenía un apuro insaciable por conocer lo que vendría, mi cuerpo se deslizaba con cierta avidez hacia fuera, asomé mi cabeza y sin esfuerzo salí. Me recibieron unas caras enmascaradas, nada simpáticas, me recibieron unas manos frías e inanimadas, insensibles y pasivas. Sin cariño, ni cuidado, ni un poquito de honra, algo así como al apuro o cómo si fuera algo que se hace siempre, sin amor, ni gratitud, ni tampoco asombro y entre sonidos que estorban, me pasaron al pecho de mi madre. Ella entre susto, miedo e incertidumbre me pone en sus senos y yo empiezo a lactar con avidez, decidida a vivir y ahí me quedo por meses y meses, en el cuidado, amor y entrega de mi madre. Que entre sustos y esperanza me cría con mucho, mucho amor.

Después vuelvo en mi. Proceso mi vivencia. Agradezco. La recibo. Crezco. Avanzo.

Nuevamente llego al claro del bosque, entrando por un túnel de árboles, es un lugar de paz, de vida, mágico, sobrenatural. Me pregunto si será el jardín del Edén.

Vuelvo a ver a mis padres, soy una niña. Mi madre sonríe tímida y preocupada, nerviosa y un poco avergonzada. Mi padre le acaricia y le mira con alegría. Le dice q ya fue y ya está. La anima y trata de tranquilizarla.

Nos abrazamos, nuevamente yo estoy lista, me pongo mis botas y me lanzo a la resbaladera de caracol. Esta vez ruedo envuelta como un capullo, al abrirse se convierte en una bella flor y yo caigo en el utero de mi madre que es una piscina llena de burbujas de colores. Me siento a gusto, soy libre, sus paredes ya no me aprietan, crezco y crezco sin parar. Puedo estirarme y moverme a mis anchas.

Llega el día, salgo con apuro y avidez. Esta vez me reciben las cálidas manos de mi madre, llenas de amor, agradecidas, enamoradas, valientes y decididas. Hay paz, hay honra y respeto. Me undo en la mirada de mi madre que se entrega, me contiene y protege. Alzó a ver por detrás del hombro de mi madre y encuentro a mi abuela. Su sonrisa tierna y alegre, me mira con amor y regocijo. Me lanza un beso y siento gozo. He nacido yo, pero también ha nacido mi madre, una mujer nueva, empoderada y decidida. Ya no siente miedo. No está avergonzada. Es fuerte, es valiente. Ya no le importa el qué dirán. Alza su mirada, pone su frente en alto y mira un nuevo futuro. Me lleva hacia su pecho, me ama. Me prendo de su seno, vivo.

Regreso. Proceso. Agradezco. Recibo. Lloro.

El Nacimiento de Tomás

Hoy quiero compartirles mi parto.

Era viernes 2 de noviembre. Teníamos una reunión en nuestra casa desde las 10am pero a las 8:30 fui al baño, terminé de hacer pipí, me paré y sentí que otra vez bajaba algo, me vuelvo a sentar… rompí la bolsa. Pero no totalmente, cada que me movía bajaba agua. Mi peque me pedía q le diera de comer pero cada vez que intentaba bajar las gradas tenía que volver corriendo al baño… más agua.

Así que llamamos a cancelar a los invitados. Las contracciones no venían. Escribí al partero, le conté lo que pasaba pero le pedí que aún no viniese porque estaba verde. Me propuso, sólo si quería, inducir. Le dije que no, que esperaría pacientemente a que vinieran las contracciones, que confiaba en mi cuerpo, que él sabía parir, y así fue.

A lo largo del día se fueron instalando las contracciones muy lentamente y descoordinadamente. En la tarde me escribió a preguntar cómo estaba pero aún no habían contracciones rítmicas y le dije q mejor descanse porque en la noche podría ser el parto.

Durante la cena, a eso de las 8pm, se empezaron a poner rítmicas, medianamente dolorosas y frecuentes. A las 10 vino el partero a la casa.

Mi marido fue mi doulo y mi hija su ayudante. Con mucho amor hicieron todo, arreglaron nuestra habitación muy bonito con velas y un lugar para pasar la dilatación con colchoneta y almohadas y una tela colgada al techo. En nuestro baño, el yacuzzi con flores y velas al rededor. Me dieron masajes, compresas calientes (q alivianaban el dolor en cada contracción), movimientos, la pelota, todo hicieron tan bien, tan rico, tan a tiempo… nunca tuve que pedir nada, mi marido sabía perfectamente qué hacer para aliviar el dolor. Me dio palabras de aliento, muchos besos y te amos. Fue el mejor doulo que he tenido.

Mi pequeño Lucas también me acompañó. El correteaba a mi alrededor, jugaba, saltaba y pedía seno. Yo jugaba a ratos con él y le permití tomar el seno hasta que en cada lactada la contracción se intensificaba aún más. Ahí si le dije: no mas seno por hoy! Y luego preguntaba, cada tanto, a que hora nace … mi chiquito no avanzó y en los brazos de papá se quedó dormido, una hora antes de que naciera su nuevo hermano.

En una contracción sentí claramente cómo su cabecita se estacionaba en medio del hueco de la pelvis, podía sentir y visualizar esa zona expandiéndose, sentía sus huesos tocando los míos, sentía que me iba a partir en dos.

Yo me veía surfeando grandes olas, en mi vida no he pisado una tabla, pero podía verme muy a gusto; cada contracción una ola, a medida q se hacían más fuertes, las olas eran más grandes.

Abría mi boca para que mi pelvis y canal de parto se abrieran, salían unos gritos que venían desde mi estómago, para mi eran muy bonitos, no era cualquier chillido, eran entonados, y eso que no soy cantante. Y luego de cada grito me venía una risa tremenda. Que mi hija me decía: te duele o no? Y … claro que dolía, pero lo estaba disfrutando.

Me senté, ya casi al final, en la silla de partos pero me pareció de lo más incómoda. Me dolía muchísimo el coxis y el sacro estar sentada ahí. Me vinieron dos pujos y fue súper doloroso por culpa de esa silla. Así que mi marido me dijo que me metiera al yacuzzi.

En el primer pujo sentí como su cabeza cruzaba el cervix, hasta escuché un chasquido por dentro, sentía sus huesos tocando los míos.

Segundo pujo salió su cabeza y tercer pujo salió su cuerpo. Lo tomé entre mis brazos, lo puse en mi pecho, lo bendije y le di la bienvenida. Estuvimos un rato en el agua y luego salí a la cama a esperar que saliera la placenta.

Cuando el cordón dejó de latir y ya estuvo sin color, mi hija lo cortó y le atamos una tirita q le había tejido años atrás.

Fue una experiencia muy rica; pude sentir y ver claramente toda la travesía que tuvo que hacer mi bebé dentro de mi para salir de él, tuve la bendición de verme por dentro, mis huesos y mi canal del parto. Muy agradecida con mi parto.

Recibir los cuidados y mimos de mi esposo y mi hija fueron un éxtasis total, se sintió un fluir de energía muy bonito y gratificante.

Yo, mi cerebro circuitado, la lactancia, el tándem y las caries

No tengo mucho tiempo para escribir aunque las ganas no me faltan, he dejado pasar algunas historias, pero esta no puede pasar por alto; y es que casi no logro dormir con mi cerebro circuitado.

Sí , que lo tenía circuitado, los pensamientos se superponían uno sobre otro sin parar de desfilar, enredándose, no pudiendo comprender ni tampoco despejar.

Ahora, con el cerebro más en calma y un shampu de pensamientos, necesito escribirlo:

Hace unos meses le tuvimos que calzar una muela al más pequeño de nuestros hijos, 3a8m tiene ahora y estamos viviendo en San Cristobal de las Casas, México. Es una ciudad pequeña, un pueblo mágico. Estando lejos de nuestro país y con poco conocimiento de profesionales, pregunté recomendaciones de un/a buen/a dentista y varias personas coincidieron con una, y logramos agendar una cita algunos días después, sí que tenía la agenda copada.

El día de ayer fuimos a la consulta y nunca en mi vida había tenido que escuchar tanta barbaridad junta en una sola visita odontológica.

Primero me preguntó de todo:

  • Profesión de los padres.
  • Edad de los padres.
  • Si tiene más hermanos.
  • Si duerme solo.
  • Si va a la escuela.
  • Si es independiente.
  • Si le he dado seno.
  • Si se chupa o se ha chupado el dedo.
  • Si tiene todas las vacunas.
  • Si alguna vez ha tomado antibiótico.
  • Si ha tomado jarabe para la fiebre.
  • Y preguntas más de hospitalizaciones, enfermedades, cirugías, y de sus órganos.

Para qué quiere saber todo esto?

A una de esas preguntas no respondí ni con SI ni con NO, fue: aún toma seno. A lo que ella respondió que ya tenía que destetar porque por eso tiene caries, porque se queda con la leche. Y la recomendación fue que lo destete meses antes de que nazca el bebé, que si no lo hago rápido luego, cuando nazca le va a ver pegado al seno y le va a dar muchas ganas y eso no es bueno. Además que si comparten el seno el mayor le va a pasar las caries al menor y el menor le va pasar la cándida al mayor (hasta le predestinó a padecer de cándida al bebé que aún está en mi panza, enfermedad que, gracias a Dios, a ninguno de mis hijos les ha dado).

La ignorancia es atrevida, como dice mi suegro. Y vaya que es cierto. Esta mujer, , dándome consejos de destete y hablándome de caries, es que siendo odontóloga no sabe del mecanismo de las caries, de las causas multifactoriales, de las bacterias cariogénicas (que si hace tratamiento de caries ya se quitan las bacterias y no hay riesgo de contagio) y mucho menos de lactancia?

Los odontólogos (tanto como los médicos) deberían interesarse por leer sobre la Lactancia materna o al menos saber cuáles son las Recomendaciones de la OMS.

NO EXISTE EVIDENCIA CIENTÍFICA para demostrar relación entre lactancia materna extendida (mal llamada extendida) y el desarrollo de caries infantil. Tampoco se ha encontrado ningún estudio que evidencie que el destete disminuya el riesgo de padecer caries. Sin embargo la lactancia materna tiene demostrados múltiples beneficios sobre la salud, incluida la salud bucodental.

Por consiguiente todos los profesionales sanitarios, incluidos los odontólogos, tienen la RESPONSABILIDAD de PROTEGER Y PROMOVER LA LACTANCIA MATERNA APOYANDO LAS RECOMENDACIONES DE LA OMS y de ofrecer mensajes correctos y actualizados basados en la evidencia científica. (Extracto tomado del artículo arriba compartido de la AEPED.ES).

Y para terminar les cuento que entre otras cosas me dijo que:

– no puede atenderle al Lucas en mi regazo porque eso no es bueno, porque ya no es un bebé.

– lo va a atender, pero él tendrá que estar solo sentado en la silla y que le advierta que si se mueve le va a amarrar las manos o le va a envolver en una cobija. Y que le vaya enseñando en casa, jugando a que lo envuelvo en una tela para que ya sepa lo que es y no se traume.

– le va a poner anestesia porque sino ella no puede trabajar bien.

– le va a poner un campo aislante (me enseñó un plástico q le meten en la boca).

– los niños tienen que saber que no pueden levantar la mano y tienen que estarse quietos, si se mueve le tendrá que amarrar.

– además que como estoy embarazada yo no debo acostarme boca arriba porque es malo para el embarazo (?).

Y por último trató a mi hijo desde el deseo de dominar a partir del miedo; le dijo que:

– lo que tiene en la boca es popo apestoso de bacterias y le preguntó si le gustaba estar así.

– si no le presta atención y si no se está quieto, al final no le va a dar un premio.

Que me ha dado coraje! trátarle a mi hijo con esa falta de respeto, dándonos consejos basados en mitos, prejuicios y sus propias creencias. Caramba! Que los niños tienen que saber que SI pueden levantar la mano, las manos y los pies si lo desean, cuando no están de acuerdo en ser tratados con algún procedimiento que les parezca ofensivo, tienen derecho a quejarse, a patalear, gritar o llorar. Nosotros los adultos estamos llamados a acompañar esa emoción y a ayudarles a encontrar la salida, no a entorpecer su desarrollo emocional amarrándoles, contorcionandoles sus mentes, peor jugando a qué algo es necesario cuando es algo malo que se les quiere hacer creer que es bueno o que así es.

Será que es la mejor oferta de odontología en San Cris?

Es que la sociedad está acostumbrada a dominar a los niños y a no tratarles como personas?

Será que como le dije que de profesión soy mamá, que para mi es la más linda y la que más desarrollo profesional me ha brindado, te menosprecian y te tratan como una completa ignorante?

Me hubiese tratado así si le hubiese dado una de mis tantas otras profesiones; médico, asesora de porteo, asesora de lactancia, doula, aprendiz de partera?

Pues, no vamos a regresar a esa dentista!

La Placenta, nuestra aliada

Qué puede hacer la placenta por nosotras? Pues este órgano tan desechado luego del parto, tan tenido en poco por parte del personal médico, puede llegar a ser nuestra aliada. A cuántas de nosotras, tras el parto hospitalario, nos presentaron nuestra placenta, a cuántas nos hablaron de sus características, a cuántas nos preguntaron qué queríamos hacer con ella?

La placenta es nuestra aliada ya que nos ayuda a:

❣️Restaurar la energía tras el esfuerzo del parto. Se la puede tomar en un smoothie (licuado con frutas y miel).

❣️Balancear los niveles hormonales. Reduce el riesgo de depresión posparto.

❣️Reducir el sangrado posparto.

❣️Aumenta la cantidad y mejora la calidad de la leche, favoreciendo su bajada.

❣️Ayudar a la involución uterina, para que el útero vuelva a su tamaño natural.

❣️Asistir en la transición hacia la menopausia. Tomándola en tintura.

❣️Reponer los niveles reducidos de hierro.

Como ven, la placenta es algo realmente fascinante. Para que sea posible La concepción debe existir la placenta. Esta tiene un lado fetal y un lado materno, puede decirse que es un producto tanto de la concepción como del cuerpo de la madre, entonces es el único órgano que pertenece a dos personas.

La sangre de mamá y bebé nunca se mezclan y la placenta se encarga de tomar, del cuerpo de mamá, todo lo que bebé necesita para formarse y para vivir; funciona para el bebé como pulmón (oxigena la sangre), como riñones (limpia la sangre), como hígado (formación de hormonas), sistema digestivo (nutriendo) y sistema inmune (creando anticuerpos).

Es el primer nexo entre mamá y bebé, es una vía de comunicación de hormonas, nutrientes y sangre; es la primera forma en que mamá nutre a su bebé y la primera forma en la que bebé comunica sus necesidades a mamá.

Normalmente la placenta se descarta luego del alumbramiento y casi nunca se la enseña a la madre tras el parto, tampoco se le indica cuanto pesó ni que función tenía y peor aún para qué puede servir. Pero muchas empresas (laboratorios) las reciben para la extracción de hormonas y proteínas de cadena larga para elaborar cremas antiarrugas, antienvejecimiento, rimels, shampoos, tratamientos dérmicos y capilares y en menor cantidad para tratamiento de rehabilitación de lesiones en atletas.

Cada placenta es única y responde al código genético de cada mujer, por lo que es individual para cada una, hecha a la medida, según los requerimientos nutricionales, inmunológicos y hormonales del medio en el que se encuentre, además de ser rica en células madre. Los mamíferos la consumen siempre después del parto, independientemente de si son carnívoros o no, domésticos o no, lo cual es muy favorable para la lactancia, favoreciendo la bajada de la leche y aumentando su valor nutricional.

Para poder consumirla de manera agradable a la vista y al gusto y tomarla como suplemento vitamínico, se pueden utilizar varios métodos, por ejemplo:

❣️en un smoothie o licuado. Con un pequeño trozo de placenta fresco (se pueden apartar unos pequeños trozos y congelarlos para consumirlos de esta forma en los días subsiguientes al parto), alguna fruta preferida (por ejemplo, mora) y miel (azúcar o panela).

❣️en cápsulas. Se hace un proceso especial de deshidratación de la placenta, por un tiempo específico y a una temperatura indicada, se la tritura y se procede a la encapsulación. Esta está disponible en USA, Canadá, Holanda, Alemania, Inglaterra, Australia, Nueva Zelanda y América Latina.

❣️en tintura. Se hace el proceso de tinturación con un trozo fresco de placenta y todo lo necesario para su maceración. Se la consume solo unas pocas gotas cada día.

Al reincorporar la placenta al cuerpo se reintroduce lo que la placenta tomó del cuerpo de la madre, como por ejemplo el hierro, cuyo déficit se relaciona, también, con el desarrollo de la depresión posparto.

Muchas madres guardan también unas cápsulas de placenta para momentos de transición, como por ejemplo la vuelta al trabajo, en donde probablemente su producción de leche puede verse afectada.

Cada vez más mujeres deciden quedarse con su placenta tras el parto, independientemente de si la va a ingerir o no ya que también puede enterrarla para nutrir la tierra. Por otro lado, muchas mujeres deciden celebrar por su placenta:

❣️sembrando un árbol junto a su placenta.

❣️encapsulándola.

❣️haciendo joyería de recuerdo.

❣️haciendo impresiones de su placenta para enmarcarla.

 

 

Si después de tu parto, te decides por cualquiera de estas opciones, recuerda pedirlo a través de tu plan de parto para que el equipo que te atiende te la devuelva y puedas congelarla hasta llevarla al lugar en donde te ofrecen estos servicios.

¡¿Y tú, ya sabes cómo vas a celebrar?! Cuéntame en los comentarios.

¡¿Cómo celebraste tu?! Te leo en los comentarios.

¿QUÉ ES UN MEI TAI Y EN QUÉ SE DIFERENCIA DE UNA MOCHILA?

A continuación voy a explicarles lo que es un mei tai, en nuestra marca pueden encontrar este portabebé, pero es el sencillo y que esta indicado para bebés que ya sostienen su cuello. Explicaré en qué diferencia de una mochila, haré una comparación personal entre los dos y les explicaré qué tomar en cuenta a la hora de elegir uno u otro portabebé.

MEI TAI

kunga mei tai

Un mei tai es un portabebé de origen oriental. Fue creado en China hace miles de años por las madres de las comunidades campesinas.

Es un pedazo de tela rectangular, que hace de asiento y respaldo del bebé, con cuatro tiras en las esquinas:

  • Dos superiores que son muy largas con las que se hacen los amarres para ajustar al bebé al cuerpo del porteador. Hoy en día hay mei tais que tienen modificadas estas tiras y las hay bien anchas (tipo chinado) o bien acolchadas (tipo tirante de mochila)
  • Dos inferiores que son mas cortas que las superiores y no son anchas con las que se sujeta al mei tai en la cadera o cintura del porteador (dependerá del tamaño del bebé). También hay mei tais evolutivos que tienen correas en vez de tiras inferiores.

El mei tai original no tenía capucha, hoy los hay con o sin capucha.

Se puede utilizar porteando al bebé al frente, a la cadera o a la espalda con total seguridad, dejando a la madre con las manos libres para realizar sus tareas cotidianas junto a su bebé.

En un principio se debería utilizar un mei tai con el rectángulo adecuado para el tamaño del bebé. Es decir, mientras mas pequeño sea el bebé mas pequeño sería el rectángulo y viceversa, para que sus piernas, rodillas, cuello y cabeza estén en la posición correcta y con el ajuste preciso. Hoy en día los mei tais tienen su panel ajustable, tanto de largo como en el ancho del cuello y del puente para las piernas.

Un mei tai simple se aconseja utilizar cuando el bebé tenga un sostén cefálico completo, es decir alrededor de los 4 a 5 meses de nacido (dependerá mucho de cada bebé). Pero si es un mei tai evolutivo y su panel es ajustable habrá los que son para recién nacidos. Es importante fijarse que el bebé no quede holgado ni escurridizo en el panel. El mei tai debe permitir y ajustar a la postura fisiológica del bebé;

  • Adecuado sostén del cuello y cabeza, la cabeza no debe quedar floja ni caída hacia atrás.
  • Permitir la cifosis de la columna vertebral (columna en forma de C abierta).
  • Cadera basculada en retroversión.
  • Rodillas flexionadas y más altas que el rabito.

El mei tai de tiras anchas permite envolver el cuerpo del bebé sin perder su basculación y manteniendo la cifosis. Con lo que mantiene al bebé en la posición correcta sin que se escurra por los lados del mei tai.

MOCHILA

Las mochilas portabebé son prácticamente nuevas o recientes. Tienen un panel con dos tirantes que salen de la parte superior del panel y dos correas que se ajustan a la cadera del porteador.

Algunas mochilas tienen capucha, otras no. El ancho de las tiras superiores como el de las correas inferiores varían según el modelo, algunas tienen panel ajustable, otras tienen adaptadores para lograr encajar bien a un recién nacido como a un niño más grande. Unas mochilas tienen el puente angosto, otras lo tienen más ancho (que es mejor para lograr la postura correcta de las caderas). Los tirantes también son anchos o delgados, más o menos acolchados, con soporte de espalda o sin ellos y con broche ajustable según la altura del porteador.

Algunas mochilas tienen el panel muy rígido con lo que se mantiene la columna del bebé muy tiesa y erecta, un bebé necesita cierta libertad de movimiento y su columna debe estar en cifosis, pero ya hay en el mercado mochilas con paneles de lona y hay una amplia variedad de estas.

Se puede utilizar para llevar al bebé al frente o a la espalda más no a la cadera.

Para comprar una mochila hay que tener en cuenta que sea de la talla para el bebé según su tamaño y que permita lo más posible la postura fisiológica del bebé, como ya mencioné en el apartado del mei tai. Que el bebé no se escurra ni pierda su posición, que su cuello esté bien sujeto si es un bebé que aun no logra el sostén cefálico completo. Que esté a la altura de los besos del porteador pero que no roce con su barbilla. Y que se puedan ajustar las tiras correctamente en el porteador para que la mochila no quede floja, tanto en la cintura como en los hombros.

COMPARATIVA

Desde mi punto de vista muy personal, el mei tai me parece más cómodo, más moldeable al cuerpo del bebé, más delicado (dulce) con el bebé, como que lo abraza y lo sostiene con más cariño y cuidado. Se requiere un poco de la habilidad del porteador para realizar el amarre, pero este o es difícil ni requiere de muchos pasos como el fular. Creo que el mei tai es un intermedio entre el fular y la mochila.

Las mochilas me parecen más rígidas y no se adaptan tanto al cuerpo del bebé. Además, dependerá mucho del tamaño del bebé para que ocupe bien el espacio que ofrece el panel de la mochila; sin que se escurra, que el cuello quede a la altura correcta y que sus rodillas queden flexionadas y elevadas. Por otro lado, la mayoría de las mochilas tienen una tira que va desde el tirante hasta el panel con lo que se aprieta la espalda del bebé hacia el cuerpo del porteador imposibilitando la cifósis de la columna dorsal y la basculación en retroversión de la cadera del bebé. Estas me parecen útiles o adecuadas cuando el porteador no tiene mucha habilidad haciendo nudos con un fular ni tampoco con un mei tai y estará en una situación de subir y bajar al bebé de la mochila varias veces, ya sea por porque el bebé quiere gatear o caminar, o irá partes en coche partes en brazos. Y las recomendaría a partir de los 6 meses de edad, cuando ha madurado su sostén cefálico y dorsal.

 

ANUDAR Y NO MORIR EN EL INTENTO

Hace años, cuando empecé a portear, lo hice según las instrucciones básicas de cómo anudar según el catálogo de un fular. Se trataba de anudar el fular al cuerpo de una y una vez terminado había que meter al bebé. Al principio, anudar, no me era tan sencillo, pensé en anudar y no morir en el intento, tenía que concentrarme y hasta no memorizar los pasos, me fijaba nuevamente en el paso a paso de las instrucciones. Luego, poco a poco, con el tiempo y la práctica, anudar se hizo parte de mi y ya lo hacía con fluidez.  

Siempre me fijaba en fotos de otras personas porteando y trataba de sacar el anudado, se ven tan bonitos los cruces de la tela y las texturas que cada anudado luce. Me gusta como la tela se va trenzando, curvando y moldeando para proveer de soporte, sujeción y protección al bebé pero también para lucir cada anudado con elegancia y admiración. Tratando de anudar y no morir en el intento pedí ayuda a una chica para un nudo en particular, no obtuve una respuesta favorable, celosamente no me quiso compartir, y así empezó mi búsqueda por aprender más y no solo portear, sino portear bien y asesorar bien a quienes he venido apoyando con mis productos y servicios.

Ahora que estoy sacando mi asesoría en porteo, estoy que aprendo, no solo a anudar y no morir en el intento pero también como hacerlo para prevenir una displacia de cadera y para hacerlo de manera ergonómica, cuidando del adulto y del bebé,es decir, usando el porteo de manera segura, segura.

aquí les dejo un resumen de los diferentes ajustes y con estos se pueden hacer variantes y usarlos también para portear a la cadera y en la espalda.

AJUSTE HORIZONTAL

Colocamos el centro de la tela en nuestro tronco y enviamos las dos piezas de tela, derecha e izquierda, hacia atrás, a nuestra espalda y cruzamos haciendo una X para pasar la pieza de tela que venía de la derecha hacia arriba por encima del hombro contrario (izquierdo) y la de la izquierda cruza hacia arriba por encima del hombro derecho. Así, al ajustar el fular, hacemos tensión en sentido horizontal.

AJUSTE EN X


Colocamos el centro de la tela en nuestra espalda (al contrario del anterior ajuste que empezaba en la parte delantera de nuestro tronco) y enviamos las dos piezas de tela hacia adelante, cruzamos en nuestro pecho haciendo una X. Entonces, enviamos la pieza de tela que venía del lado derecho hacia el hombro izquierdo y lo dejamos caer hacia la espalda. Hacemos lo mismo con la pieza de tela que venía del lado izquierdo, la cruzamos hacia el hombro derecho y la dejamos caer hacia la espalda. A las dos piezas de tela que están colgando en la espalda las volvemos a cruzar allí y las mandamos hacia adelante bordeando nuestra cadera. Al ajustar el fular hacemos tensión en X. Las piezas de tela cruzan en su totalidad por debajo de cada  pierna del bebé. Este ajuste se utiliza en el amarre básico que está indicado en mi web

AJUSTE HAMACA


El centro del fular lo colocamos en nuestra espalda y pasamos la una pieza de tela hacia adelante y por sobre el cuerpo de nuestro bebé, en diagonal hacia el hombro contrario y la dejamos caer hacia la espalda, hacemos lo mismo con el otro lado de la tela, pasamos hacia adelante en diagonal por encima de nuestro bebé y de la pieza de tela anterior, al hombro contrario y lo dejamos caer hacia la espalda. En la espalda cruzamos las dos piezas de tela y las enviamos hacia adelante, bordeando nuestra cadera. Así quedan las dos piezas de tela formando una hamaca para cada pierna. Las piezas de tela nunca cruzan por debajo de cada pierna.


AJUSTE CANGURO


Colocamos el centro de la tela en la espalda de nuestro bebé y enviamos las dos piezas de tela hacia nuestros hombros y las dejamos caer hacia la espalda. Este nudo se caracteriza porque en los hombros vamos a virar la tela de tal forma que nos permita cerrar el bolsillo que hemos formado para sujetar a nuestro bebé. Al ajustar haremos una tensión horizontal en el cuello y la espalda del bebe y una tensión que tira las rodillas del bebe de abajo hacia arriba.

Pueden internar anudar y no morir en el intento. En mi canal de YouTube KUNGA están algunos videos en los que indico el paso a paso de algunos nudos y estaré subiendo más.

La primera vez

Recuerdo que cuando viajé a Suiza hace años (11años) vi utilizar el fular. Fue la primera vez que vi portear con una tela a un bebé… se veía súper cómodo. El bebé parecía disfrutar ya que iba dormido a pierna suelta mientras iba en total movimiento, y la madre? La madre ni se diga, caminaba con seguridad, se movía con libertad , tenía sus manos libres y no se preocupaba ni hacía fuerza por cargar a su bebé, ella iba muy cómoda y con libertad de movimiento. Llegará la primera vez que portee?

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Para ese entonces mi hijo ya tenía dos años y no pedía upa para nada… le encantaba caminar solo y caminaba largos trechos… era un caminador empedernido. Me hubiese gustado mucho comprarme uno, pero no sabía cómo usar, era costoso y para aprender a usarlo había que pagar un curso que se dictaba cada mes, en ese pueblo hermoso de los Alpes Suizos en el que yo estaba. Así que me quedé con las ganas y me diga… ya habrá la oportunidad, tal vez llegue esa primera vez.

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Cuando le tuve a mi segunda hija recordé la tela pero aquí, Quito-Ecuador, no había tal fular, es más, ni el nombre sabía, en dónde buscar y bajo que nombre? Pues nada, salía carísimo el cambio de moneda y el envío a Ecuador… -tal vez no tengamos más hijos y de gana vamos a hacer el gasto- trató de consolarme mi marido. La pena pasó rápidamente y dejé de pensar en esa tela y en lo cómodo, rico y a gusto que se veían mamá y bebé . Pasó el tiempo y dejó de importarme, pero ahora si que me arrepiento de no habérmelo comprado, ahora que ya he porteado a los dos últimos y ya he experimentado esa sensación… me arrepiento.

A penas me quedé embarazada del tercero dije: ahora sí, le pese a quien le pese y cueste lo que cueste me compro un fular. Ya no me acuerdo como di con el dato, pero me compré y una tía de mi marido que estaba justo de viaje me lo trajo. Bravo! Ahora sí iba a ser la primera vez. Llegó mi fular creo que al mes de nacido mi bebé. Leí las instrucciones y empecé a amarrarme: en la cintura y para atrás, por arriba por el hombro, por la axila… confundida 🤷‍♀️. Intenté otra vez, me enredé. Luego, frente al espejo, lo logré. Con el tiempo y la práctica ya me lo ponía sentada frente al volante (en el parqueadero, para entrar al centro comercial). No importaba qué estaba haciendo ni en dónde, ni cómo estaba, me lo ataba con fluidez, hasta con los ojos cerrados, como si me estuviera atando los cordones de mis zapatos.

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La primera vez que porteé a mi bebé fue maravilloso, lo sentía tan cerquita, tan mio, tan de los dos… fue mágico! No sentía su peso, parecía más liviano. El y yo fusionados otra vez, como cuando estaba en mi pancita. Sentía como se acomodaba; sentía su respiración y de rato en rato lo besaba y olía su cabecita. Qué sensación tan especial, qué gozo que sentía, qué amor tan grande!

Tenía mis manos libres y no las necesitaba para sostenerlo, pero como no sabía en donde ponerlas; las ponía sobre su cuerpecito. Era libre para hacer lo que quisiera mientras mi bebé iba pegado a mi, a todo lugar, no tenía que preocuparme de nada y lo mejor es que ahora era tan mio y lo tenía tan protegido que en la calle nadie podría ni echarle ojo y peor quitármelo. El iba calentito y a la vez me abrigaba a mi. Dormía plácidamente y cuando despertaba intercambiábamos miradas de puro amor, tan cerca el uno del otro, yo lo sentía seguro y protegido. Se quedaba muy tranquilo pegado a mi pecho escuchando, supongo, mi corazón y mi voz en todo momento. Además  que podía olerme y reconocer su base segura.

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La primera vez pasó pero nunca dejé de sentir ese bienestar, tanto para mi bebé como para mí y ahora sí, si lo hubiese experimentado antes, no hubiese podido criar a ninguno de mis hijos sin porteo. Aunque en ese tiempo no se sabía nada acerca del porteo y peor de como portear bien. Porque,  “portear esta bien, pero portear bien es mucho mejor”. Es más, todos aconsejaban a las madres a no tenerlos tanto en brazos porque se mal acostumbrarían. Que error, los bebés no se mal acostumbran, nacen con esa necesidad, yo fui parte de ese error en su día pero ya salí de ahí, ahora ya conocemos los beneficios del porteo  y el porteo seguro.

Y de la primera vez pasé a las subsiguientes y aun no llego a la última, uy no! Después de mi tercer hijo porteé a mis sobrinos, la misma sensación. Y ahora mi cuarto hijo, que ya está grande pero de vez en cuando me invento excusas para pedirle que me deje llevarle a upa, algunas veces me consciente, otras no pero de cada una sigo disfrutando y busco nuevos nudos, nuevas posiciones, nuevos enfoques y nuevos aprendizajes.

Consejos para portear en la espalda 


Ojo: No es necesario hacer este nudo con un bebé muy pequeñito si no lo necesitas de verdad. Si quieres hacerlo sólo por jugar, es mejor que lo hagas cuando tu bebé ya tenga un correcto sostén cefálico, es decir cuando ya sepa sentarse solo. 
Antes de portear a la espalda hay que analizar:

1. Me siento capaz de hacerlo.
2. Estoy segur@ de mi mism@
3. Conozco el paso a paso o debo repazarlos antes?
Si haz respondido que sí a estas preguntas, el siguiente paso es:

Antes de hacer el amarre cuéntale a tu bebé lo que vas a hacer y pídele permiso. 

1. Verifica que tu bebé no esté con hambre.
2. Ponte una ropa cómoda y que no le cause alergia a tu bebé, es preferible usar algodón, así disminuyes la sudoración.
3. no sobreabrigues a tu bebé y de preferencia no le coloques ropas con cierres grandes en el cuello ni botones grandes que lo puedan lastimar.
4. Colocate cerca de la cama o un sofá y frente al espejo.
5. Coloca a tu bebé siguiendo con cuidado y concentración las indicaciones del amarre.
6. No sueltes a tu bebé hasta que estes seguro de que está bien sujeto a tu cuerpo.
7. Observa tu amarre al espejo y comparalo con las instrucciones. 
8. Verifica que su cuerpo esta en la posicion correcta.
9. Trata de sentir la respiración de tu bebé de vez en vez. (Pará, cierrantus ojos, concéntrate y persibe).


10. Felicitaciones! Practícalo una y otra vez con un muñeco, úsalo con tu bebé cuando lo necesites. No intentes hacer el nudo por primera vez con tu bebé si él está con hambre, con sueño o sensible. Es probable que te tome mucho tiempo hasta poder optener el nudo correcto. Tú y tu bebé necesitarán mucha paciencia. Al principio podrá parecerte muy dificil pero con la práctica lo lograrás, recuerdas la primera vez que te amarraste los zapatos?


Ma, me banearon


Hace algunos años atrás, cuando soñaba con ser mamá y junto a mi esposo planificábamos nuestra familia … sí, somos de los que planifican, por ejemplo, pensábamos en tener cinco hijos; dos primero, uno en el medio y tiempo después, dos seguidos al final. Resulta que la vida fue planteándose un poco como lo planificado y un poco a su manera.

Cuando hablábamos de crianza, hablábamos de amarles y respetarles como personas, de permitirles ser autónomos y auténticos.

Conforme fueron llegando los hijos fuimos aprendiendo de ellos, ellos tomaron las riendas y a medida que han ido creciendo, que les hemos dejado ser, cada uno nos ha ido sorprendiendo con su carácter y su forma de ser.

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Yo nunca me imaginé que un mundo desconocido me iba a rodear, ni que cada uno de mis hijos iba a ser capaz de sumergirme en su pequeño mundo, llevarme de la mano y dejarme sorprender.

De cada uno de sus mundos unas cosas llego a entender a totalidad y otras no logro entender muy bien, pero no por eso dejan de ser sorprendentes, verdaderas, importantes, magníficas y por ende me acarrean grandes retos.

Por ejemplo, mi hijo mayor que me lleva a su realidad, para mi una realidad virtual, pero que para él es palpable… -ma, me quieren banear-, me dijo casi con lágrimas en los ojos,  -yo no hice nada, solo gané y me dijeron hacker y me quieren banear-.

Cómo podía ayudarle? No entendía nada; tuve que empaparme del significado de estas palabras

*banear: de “to ban”, prohibir, excluir, vedar, denegar. Estado o condición en la que se encuentra un usuario o computadora al que se le ha prohibido la entrada a un recurso en internet, como ser un salón de chat, un servidor, etc. (En el caso de mijo era en del servidor de un juego).

*hacker: tiene varios significados. Pero en este caso se refiere a la persona que manipula o que posee conocimientos prácticos que modifican los usos de las cosas de modo que éstas pueden emplearse para fines no previstos en su origen.

Entonces, le estaban diciendo que algo manipuló de alguna manera para poder jugar así y poder ganarles a unos cuanto fulanos. Y por lo tanto lo iban a banear pero que podían perdonarle si le regalaba un rango al moderador. Tratar de explicarle a mi hijo sobre la venganza, el abuso de poder y el placer de ver sufrir al más débil  fue muy duro para mi. Injustamente le acusaron de hacker por su habilidad innata para hacer un magnifico hiterclick.

Hiterclick, no entienden nada? Yo tampoco entendía, pero quiere decir que hace once pulsaciones “clicks” en el mouse por segundo. Hay algunas otras cosas que nunca pensé que iba a vivir junto a mi hijo y que algunas no iba a llegar a “entender”:

IMG_7186– Que pueda llegar a dañar tres mouses en menos de un año.

– Que nos baneen la IP y llamemos a nuestro proveedor de internet a pedir un cambio de IP y que cinco minutos después de que ellos nos digan -lo sentimos, no se puede cambiar su IP- mijo ya la haya cambiado desde su computador y por sus propios medios.

– Que se conecta con niños de muchísimos países y conoce la vida en otros lugares del mundo por estos contactos.

– Que empiece un canal de YouTube, RealAntRok (les linkeo por si acaso) y en los seis meses que lo lleva ya tiene 270 suscriptores.

– Que aprende a editar de manera autodidacta.

– Que expresa su forma de ser en cada juego.

– Que juega todo lo que puede y le falta el tiempo.

– Que es feliz comprándose un teclado de membrana.


Pero si puedo entender que es feliz, que se divierte y hace lo que le gusta, que es libre pero responsable, que se equivoca y recapacita. Que se enfrenta a gigantes y que yo estoy aquí para apoyar, guiar y sobre todo para aprender.

Amo a mijo y amo ser su mamá, ha transformado mi vida y mi forma de ver el mundo, desde el día en que nació.

Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja está verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto.

A alguien más también le ha pasado, que se siente rodead@ de un mundo nuevo y es todo un reto llegar a entenderlo, compartirlo y apoyar? déjame saber en los comentarios.